Explorando el jardín interior

Lejos de los ruidos del mundo, más allá de las labores del hogar, abre su verde intimidad el jardín interno. Descansa allí; siéntelo, está vivo. Su silencio absorbe los colores de las estaciones, esconde tesoros en su seno y en él habitan misteriosas fuentes.

Lo arrulla el canto de los pájaros y el zumbido de los insectos. Su forma es única, se expande, se estrecha, florece milagrosamente en una explosión de color, se entrega mansamente a tus desatinos de jardinero, pero sigue creciendo espontáneo, feliz, ilimitado...